CAPITULO VEINTICINCO
SOFISTICACION VERSUS INTERIORIZACIÓN
La actitud que abre a la mente se opone a nuestra orientación normal y sofisticada. Se nos ha enseñado que podemos captar el mundo y coger lo que necesitamos de él. Se nos ha enseñado igualmente que podemos captar nuestro self profundo y darle la forma que sirva a los propósitos manipuladores de un self falso y aterrorizado. Este enfoque a la mente es la esencia dela locura del control. Es la base de la incomprensión del género humano sobre sí mismo y el mundo natural.
Esta es una actitud muy arraigada a nosotros porque nuestra esperanza principal siempre ha sido evitar el dolor y ganar en seguridad.
Esta actitud cierra, en vez de abrir, las puertas de la mente; muy pocas cosas pueden cambiarla. Algunas de esas cosas son:
Primero, cuando tenemos éxito total vital y luego descubrimos sensación de vacío en vez de cumplimiento, esto puede ayudarnos a emprender un nuevo nivel de búsqueda
Segundo, cuando enfrentamos un fracaso en nuestra vida y encontramos que todo nos falla, tenemos que admitir que nunca hemos tenido control de nada y que de este modo tenemos que enfocar nuestro trabajo de crecimiento con las claves precisas.
Tercero, una experiencia cercana a la muerte puede destrozar nuestra arrogancia y dotarnos de una sabiduría profunda.
Cuatro, en sus vidas, algunas personas tendrán la buena fortuna para recibir del natural un despertar gradual para la sabiduría sin tener mucho que ver con un trabajo de crecimiento específico.
Quinto, algunas personas tendrán la buena fortuna de una experiencia SANTORI (Iluminación Súbita) sin ninguna preparación conciente.
Sexto, para muchos de nosotros el largo y lento trabajo de crecimiento será necesario antes que logremos verdadera sabiduría.
Despertar al hecho de que nunca hallamos sido controlados y que cada aspecto de nuestra vida es don, no significa descender a la mansedumbre y a la impotencia. Sabiendo que recibimos vida, en vez de crearla desde cero, nos permite el tipo de soltura que nos conduce a un movimiento hacia delante y elegante, incluso en tiempos de confusión y turbulencia.
No tenemos que rasgar la vida con uñas ensangrentadas. Cuando hay una lucha, parece a cierto nivel natural y bueno porque nos sentimos naturales y buenos. No les tenemos tanto miedo a los fracasos mundanos y el no tener miedo mejora nuestra eficacia.
Este es el soltura libera cada vez más los procesos receptivos y creativos del self profundo. Lo que queda se revela a medida que progresamos. Los procesos internos de la vida son auto-generativos. Se llevan a acabo sin nuestra intervención.
|